Asturias y Europa hacia la Globalización

jueves, junio 23, 2005

Camino de Lisboa




Publicado en La Nueva España, 22-05-2005


Concluido ya el primer año de Gobierno de José Luis Rodriguez Zapatero, afrontamos el segundo semestre de 2005 con un buen número de iniciativas legislativas, como la futura “ley de autonomía personal”, cuyo objetivo pasa por asegurar la ciudadanía de primera a todos, independientemente de la edad o del estado de salud. En el campo estrictamente económico, Pedro Solbes continuará buscando los vientos de la productividad, reorientando las bases de nuestra economía. El para qué es bien conocido: alcanzar mayores tasas de crecimiento y de creación de empleo, reduciendo la deuda del Estado y, con ello, la carga de los intereses, para conducir el dinero público hacia las prioridades sociales, con la vista puesta en los próximos Presupuestos Generales.

Sin embargo, el semestre que viene vendrá marcado por cuestiones fundamentales, ambas en el marco de la Unión Europea. Me refiero a la puesta en marcha de la Estrategia de Lisboa revisada y a la negociación de los futuros Fondos de Cohesión, para el periodo 2007-2013.

La Estrategia de Lisboa, firmada en 2000, fue y es la apuesta de Europa por buscar nuestro futuro con ambición, abriendo las puertas a una economía más competitiva, garantizando las oportunidades para todos y la sostenibilidad medioambiental. Sin embargo, casi cinco años después, los resultados han sido más bien escasos, como ha apuntado el estudio coordinado por Kok, debido a las malas coyunturas nacionales y a la falta de un marco de incentivos eficientes. Por consiguiente, la pasado Cumbre de la Unión discutió sobre la necesaria reactivación de la Estrategia, valorando, además, que seguimos perdiendo renta per capita respecto a EE.UU. Así, se pretende el incremento de la capacidad de crecimiento de la Unión, entre otras cosas para garantizar la viabilidad de nuestro modelo social. No parece mala idea. Además, se ha apostado por la “nacionalización” de la propia Estrategia, de modo que en cada país debe haber un responsable de su desarrollo, un Mr. Lisboa, en España, Miguel Sebastián.

El otro gran asunto, que en Asturias conocemos más, es la negociación de las Perspectivas Financieras de la Unión, donde se debate los Presupuestos para los años 2007-2013 y, con ello, el montante y los destinatarios de los Fondos de Cohesión. Como ha venido a definirlo nuestro eurodiputado Antonio Masip, la “felonía” de la propuesta de la Comisión de hace más de una año (por cierto, asumida por el Gobierno de entonces) está siendo duramente negociada en la actualidad. El Gobierno es consciente, como todos los españoles, que nuestro país ya no es de tercera y, por lo tanto, nos va a tocar recibir menos y comenzar a aportar más. Sin embargo, no ceja en su empeño en incrementar la cantidad propuesta y, sobre todo, en buscar una solución satisfactoria para las comunidades que dejan de ser Objetivo 1 por el efecto estadístico, como la nuestra.

Pues bien, este semestre será decisivo también para Asturias. Por una parte, la negociación de los Fondos de Cohesión (como hemos comentado) y, por otra, el futuro Plan del Carbón para el periodo 2006-2012, donde los requisitos de la Unión marcan el campo de juego, serán asuntos clave en el debate político, económico y ciudadano. Sin embargo, siendo ambos importantes, para Asturias el prioritario es la aplicación de la Estrategia de Lisboa. Si Asturias tiene un problema, ese es el débil crecimiento. Siendo cierto que hemos superado la crisis, también lo es que nuestro “motor económico” tiene pocos caballos, como le gusta decir al profesor Lorences. Por lo tanto, nuestra prioridad es crecer más y mejor, también como herramienta de política social, dado que nuestro Estado de Bienestar es ya casi autonómico. Si queremos una sanidad y una educación modelo, necesitamos con qué financiarla, más allá de la cobertura del Estado que marcará lo básico. Sólo produciendo bienes y servicios de mayor calidad, con trabajadores cada vez más cualificados, con empresas más competitivas en mercados abiertos y con un sector público eficiente alcanzaremos mayores niveles de bienestar para nuestros ciudadanos. Por lo tanto, debemos crecer más y para ello deberíamos guiarnos por las líneas marcadas en la Estrategia de Lisboa. ¡Qué lo urgente no pase por encima de lo importante!

El Área Metropolitana, Capital para Oviedo


Publicado en La Nueva España, 12-04-2005

Nuestro Alcalde, Gabino de Lorenzo, sigue dando muestras del agotamiento de su proyecto criticando, ahora, la construcción del área metropolitana de la zona central de Asturias. Sin embargo, los ovetenses tenemos que ser conscientes de que Oviedo debe liderar este proceso, ya que nosotros somos quienes más tenemos que ganar. No sólo porque se trata de lograr mayor bienestar económico y social, sino también porque nuestra Capitalidad y nuestra pertenencia a la red europea de ciudades depende crucialmente del éxito de este proyecto.

A la vista de la evolución del debate político ovetense resulta necesario recordar, aunque sea muy brevemente, los resultados de las investigaciones que se han desarrollado sobre la integración económica y la cooperación institucional. Entre otros, el Premio Príncipe de Asturias Paul Krugman apunta al incremento de la capacidad de crecimiento económico, fruto de una buena ampliación de los mercados locales y de una gestión eficiente de los servicios públicos, desde el transporte y las infraestructuras a la sanidad y la educación. Es decir, la integración económica de las áreas urbanas relanza el crecimiento, bajo una provisión de servicios públicos orquestada con una visión global, que permita optimizar todos los esfuerzos del sector público. Por ejemplo, si el mercado laboral es ya uno en el área central de Asturias, necesitamos revisar el sistema de transporte público para reorganizarlo a tal fin; si la población se reparte en todo el territorio con cierto equilibrio, no podemos fijar barreras municipales para la provisión de sanidad y educación.

Ahora bien, en muchos casos estos procesos de coordinación institucional se ven detenidos por visiones miopes y de corto alcance de responsables públicos, en fin, de algunos políticos. Bajo su celo personal se haya, en el mejor de los casos, una desconfianza en los resultados de la cogestión, y en la mayoría de ellos, un miedo a perder influencia. Sin embargo, de nuevo, quien sostiene estos prejuicios está equivocado.

Ronald Coase, Premio Nóbel de Economía, demostró cómo una buena asignación de la capacidad de decisión sobre distintas cuestiones conlleva incrementos de bienestar netos para los ciudadanos. Es decir, muy lejos de representar una pérdida de influencia, la coordinación institucional implica un aumento de la capacidad de decisión de las partes, asentada en las ganancias obtenidas por los acuerdos bien diseñados. En fin, que el avance en la coordinación de un área metropolitana, en este caso en la zona central de Asturias, no sólo contribuye a mayor crecimiento económico y bienestar social, sino que también fortalece las propias instituciones públicas.

Repasando brevemente el carácter de los entornos de las grandes ciudades europeas y mundiales es fácil constatar cómo todas ellas se erigen asentadas en un área metropolitana, cuanto más amplia y mejor integrada, mayor renta y bienestar social para sus ciudadanos. No sé si hace falta citar algunas, por ejemplo, Madrid o Barcelona en España, Londres o París en Europa. Así, si queremos que la Ciudad de Oviedo juegue en “la liga de las estrellas” de la red de ciudades, en que se está convirtiendo el mundo, es imprescindible contar con un equipo cohesionado y bien trabado que potencie nuestra capacidad de crecimiento y, con ello, nuestro liderazgo.
Por consiguiente, resulta triste comprobar como nuestro Alcalde, no sólo considera la ciudad hecha, sino que su modelo sea una capitalidad provinciana del siglo pasado. No tengo dudas de la ambición y el deseo de los ovetenses de dar el salto, situando nuestra Capital, Oviedo, en la red global de ciudades, asentada en una firme área metropolitana. Ya falta menos y los socialistas estamos volcados en construir el futuro de nuestra Ciudad.