Arcelor-Mittal: detalles de una cesárea

El pasado 30 de junio la Junta General de Accionistas de Arcelor rechazaba la fusión con la siderúrgica rusa Severstal, oferta pactada meses antes entre la dirección de ambas compañías. El mismo Consejo de Administración de Arcelor que había negociado el acuerdo con Severstal recomendaba ahora el voto en contra después de haber alcanzado un pacto con Mittal Steel bajo la presión de sus accionistas. Se cierra así un semestre marcado por la incertidumbre sobre el futuro de la compañía europea propietaria de varias plantas industriales en nuestra comunidad a la espera de que los accionistas den el visto bueno en los próximos días. Y se pasa página a una nueva operación de bloqueo de un consejo de administración ante una opa no amistosa utilizando herramientas como el reparto de dividendos o la búsqueda de “caballeros blancos” que deberán ser limitadas con la próxima ley de opas. Sin embargo, para Asturias estos seis meses han ayudado a poner sobre la mesa las dificultades de intentar abordar los desafíos de la globalización con los instrumentos de la política económica de los años setenta que en parte aún no están olvidados por todos los agentes políticos y creadores de opinión.
A día de hoy la antigua ENSIDESA es la única de las compañías que sufrieron las reconversiones de los años ochenta que ha encontrado una posición en los mercados internacionales. De este modo, debemos estar orgullosos del pasado y del presente de nuestra ENSIDESA que ha sabido adaptarse a la nuevas necesidades y deberá ahora afrontar renovados retos dentro de la futura compañía Arcelor-Mittal. Sin duda, no será fácil pero podemos confiar en sus profesionales y en una renovada política industrial que deberá ser muy distinta a la reclamada por parte de la opinión pública asturiana.
Durante estos seis meses muchas fueron las voces extraordinariamente críticas en abierta oposición a la opa de Mittal sobre Arcelor. Mientras el Ejecutivo socialista español enviaba al Congreso el proyecto para renunciar en Telefónica y Endesa a su “acción de oro” (acción individual que capacita al Estado para intervenir en las decisiones claves de una compañía), en Asturias había quien se lamentaba por no disponer de tal instrumento. Además, se exigía a nuestro Gobierno autonómico una posición más beligerante contra la oferta de Mittal Steel soñando vivir veinte años atrás, como si tal comportamiento pudiera servir de algo. El Presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, se limitó a exigir el conocimiento del proyecto industrial de la nueva compañía y el cumplimiento de los acuerdos pactados. E hizo bien.
Sin embargo, semanas después llegó la oferta de la compañía Severstal propiedad del oligarca Mordashov, quien se ha hecho millonario a la sombra del Kremlin muy lejos del beneplácito de los consumidores que sólo se logra en los mercados competitivos. Y muchos de los que clamaban contra Mittal hilaron la alfombra roja a Mordashov, probablemente porque las negociaciones de los politburó les eran más cómodas que la competición de los mercados. Aún así, finalmente la dirección de Arcelor se vio abocada a pactar una fusión con Mittal debido a la oposición manifiesta de un núcleo duro de accionistas ante un proyecto surgido no de un planeamiento serio de futuro sino de la urgencia por evitar la compra. Y de este modo Asturias da un paso más hacia la incorporación de su sector industrial en el mercado internacional y con él se hace cada vez más patente la necesidad de un discurso renovado de política industrial.
A día de hoy quien clame por “acciones de oro” o por recuperar el dirigismo industrial felizmente enterrado por los gobiernos socialistas de los años ochenta está fuera del mundo. Quien exija al Ejecutivo autonómico liderar frentes de bloqueo ante opas o deslocalizaciones no ha entendido nada de lo ocurrido en la última década. No hay otra política industrial que no pase por el apoyo a la Universidad de Oviedo y a los centros de investigación y formación, que no aborde la necesidad de ampliar nuestros mercados y facilitar la entrada y crecimiento de empresas en nuestra comunidad mediante políticas de oferta. No hay otra opción que lanzarse con confianza a conquistar el mundo y para ello es fundamental torcer el discurso dominante de la crisis y la resistencia. Un buen ejemplo de ello pudiera ser la actitud de los sindicatos de Arcelor en el proceso de fusión. Sin duda, la nueva Arcelor-Mittal unirá dos realidades laborales, la de los trabajadores de Europa occidental y la de los países en desarrollo. Los sindicatos afrontan una ocasión histórica para luchar por la mejora de las condiciones de trabajo de todos los empleados de Arcelor-Mittal y avanzar así en los derechos laborales a escala mundial, la otra globalización. Deberán emprender una misión esencial a la hora de unificar y cohesionar los movimientos sindicales de la nueva compañía para dignificar la labor de muchos de sus nuevos compañeros en plantas industriales de otros hemisferios. Si la cooperación internacional entre sindicatos tiene escasos resultados, la internacionalización de las empresas son una oportunidad para impulsar la ampliación de los derechos laborales de la mano de los sindicatos occidentales más fuertes y cohesionados. Confiemos en ello.

3 Comments:
I read over your blog, and i found it inquisitive, you may find My Blog interesting. My blog is just about my day to day life, as a park ranger. So please Click Here To Read My Blog
chrisharolds5087
martes, septiembre 12, 2006
I found some search engines.
But i dont understand the type it.
levitra
phentermine
carisoprodol
sábado, marzo 03, 2007
DOn't you know what else can help ? Because I do not know to whom address.
I was prescribed Carisoprdol which I bought here. But maybe I bought something wrong?
soma
soma
or here phentermine
miércoles, marzo 28, 2007
Publicar un comentario en la entrada
<< Home